Las uvas son despalilladas con rotura suave de granos. Se lleva a cabo una maceración pre fermentativa en frío para preservar aromas primarios. Luego se enfría el mosto y se realiza la fermentación tradicional. La maceración post-fermentativa se extiende entre 10 y 15 días. Finalizada esta etapa de maceración, se lleva a cabo la fermentación maloláctica.