Las uvas provienen de parcelas seleccionadas de Altamira, sobre suelos con depósitos calcáreos y piedra caliza que reflejan el antiguo cauce de un río. La fermentación se realiza en tanques de acero inoxidable con control de temperatura, seguida de una maceración de aproximadamente 20 días. La fermentación maloláctica se produce naturalmente al interior de las cubas, luego de lo cual el vino es transferido a barricas de roble francés.