La elaboración comienza con la molienda de la uva en frío y el escurrido del mosto, seguido de un desborre estático. La fermentación alcohólica se lleva a cabo en barricas de roble francés de 227 y 500 litros, nuevas y usadas, mediante una primera inducción de levaduras nativas y una posterior inoculación de levaduras seleccionadas. La fermentación maloláctica se desarrolla de manera 100 % natural.