Luego de ser despalilladas, las uvas se transfieren a cubas de acero inoxidable con control de temperatura donde se realiza la fermentación alcohólica. Posteriormente se lleva a cabo la maceración, proceso que toma unos 20 días. La maceración tiene una duración de 20 días con suaves remontados para facilitar la extracción de taninos y fijar el color. La fermentación maloláctica ocurre de forma natural en tanques, luego el 75% del vino se transfiere a barricas de roble francés.